flash interior

Usted está en: áreas de actuación > calidad del aire > la acidificación

La acidificación

La lluvia ácida

La lluvia ácida debilita los vegetales, provoca clorosis y necrosis.

montanas

¿En qué consiste la acidificación?

La acidificación es uno de los problemas ambientales de carácter regional y transfronterizo más relevante en los últimos años y que ha sido abordado mediante diferentes acuerdos internacionales.

Convenios y Protocolos internacionales

  • Convenio de Ginebra sobre Contaminación Atmosférica Transfronteriza a Larga Distancia (1979)
  • Protocolo de Oslo sobre reducciones adicionales de las emisiones de azufre (1994)
  • Protocolo de Gotemburgo sobre reducción de la acidificación, la eutrofización y el ozono troposférico (1999).

¿Cuándo se produce la acidificación?

El fenómeno de la acidificación se produce cuando diferentes contaminantes atmosféricos, principalmente SO2, NOx y NH3, reaccionan en la atmósfera y se depositan en la superficie como ácidos (ácido sulfúrico H2SO4 y ácido nítrico HNO3), con un grado de acidez (pH) menor que 5,6, afectando al suelo, ríos y lagos, sobre la vegetación y a los materiales. Por este motivo, la acidificación también se conoce como “lluvia ácida”.

No es la acidez de la lluvia el factor principal, sino los efectos en suelos y aguas debido a la deposición total, tanto la aportada por la lluvia como la deposición seca de estos compuestos.

Consecuencias de la acidificación

Así, se provoca la acidificación de las masas de agua dulce, lagos y lagunas, donde el descenso del pH afecta a huevos, embriones y larvas de peces, cambia la composición del suelo al producir el “lavado de metales”, es decir, su solubilización y movilización con las aguas subterráneas donde la posible acumulación de estos metales se traduciría en efectos prejudiciales para su consumo, por su bioacumulación y transmisión en la cadena alimenticia.

Igualmente, esta lluvia ácida debilita los vegetales, provoca clorosis y necrosis.

Los objetos y edificios de mármol y piedra caliza también se deterioran rápidamente bajo los efectos del ácido, en lo que se viene denominando “mal de la piedra”.

En Europa, este problema tiene su origen principal en las emisiones de estos elementos como consecuencia de la combustión de combustible fósiles (SO2 y NOx) y las actividades agrícolas (NH3). En general, alrededor del 50% de las emisiones de NOx en Europa provienen de los vehículos a motor.